
Eran aproximadamente las 23:41 de la noche, cuando C.L.U, quiso abrir una botella de cava para brindar con sus suegros y el resto de familia presente en la cena.
El tapón de la botella salió despedido con tal fuerza que impactó en la frente de su suegro dejándolo inconsciente, al rebotar dicho tapón, colisionó en la lámpara colgada en el techo, una lámpara de más de 30 kilos de las de antes, que cayó encima de la suegra y de su cuñada hiriéndoles de gravedad.
La víctima del taponazo, un hombre de 62 años, fue trasladado de urgencia por los servicios del SAMUR al hospital pero no se pudo hacer nada por él.
«El tapón impactó muy fuerte en el cráneo del pobre hombre causándole daño cerebral severo, intentamos reanimarlo pero poco pudimos hacer por él», aseguro el médico del hospital que le atendió en primera instancia.
El hombre que «disparó» el tapón, está siendo investigado por las autoridades policiales por presunto homicidio, además de estar en tratamiento psicológico. «No lo hice a propósito» aseguró el joven entre llantos y esposado ya en dependencias policiales.
Las dos heridas por la caída de la lámpara, se recuperan favorablemente en el hospital.
Con éste suceso se pone de manifiesto que las cenas de Nochebuena, a veces no son tan buenas.
