Dentro de nada los veganos ya sólo podrán comer piedras.

La naturaleza es sabia, pero no sabíamos que iba a llegar a éste punto.
Viendo que esto supone una ventaja evolutiva y les da más probabilidades de sobrevivir, las zanahorias están apostando cada vez más por una mutación genética que les lleva a desarrollar unos ojos de apariencia humana que hacen que muchos veganos se nieguen a comérselas, según ha informado hoy la revista World Of Nature. En diez años, según la publicación, estas lechugas podrían sustituir a las zanahorias actuales.
“Consumimos tanta verdura y vegetales que su ciclo evolutivo es muy corto, por lo que pueden mutar más rápido”, explica el biólogo Canadiense Mark Klopper. “Al principio algunos ejemplares presentaban dos pequeñas manchas en sus troncos, pero ahora han empezado a detectar la luz y a convertirla en impulsos electroquímicos”, añade. “A día de hoy, el 20% de los vegetales ya dispone de órganos visuales que no utilizan para percibir la realidad sino para generar emociones y empatía en sus depredadores veganos, que no solo se niegan a comérselas sino que muchas veces las adoptan o las liberan en el campo”, precisa el biólogo.
Muchos expertos en biología han comprobado que en los últimos años ha ido en aumento el número de animales que nacen sin ojos, plumas, extremidades o sistema nervioso, por lo que no se descarta que en el futuro los veganos únicamente puedan comer carne y consideren inmoral consumir vegetales.
